miércoles 18/5/22
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado esta semana la orden del Ministerio de Hacienda y Función Pública por la que se reducen para el periodo impositivo 2021 los índices de rendimiento neto y se modifican los índices correctores por piensos adquiridos a terceros y por cultivos en tierras de regadío que utilicen, a tal efecto, energía eléctrica aplicables en el método de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para las actividades agrícolas y ganaderas afectadas por diversas circunstancias excepcionales.
 
Esta reducción beneficia a los 900.000 agricultores y ganaderos que tributan en España por el régimen de módulos y se estima en unos 1.093 millones de euros, de los cuales 9 corresponden a Cantabria.
 
Esta reducción de módulos se suma a la del 20% en el rendimiento neto aprobada para todo el sector agrario en el Real Decreto-Ley 4/2022 de medidas para paliar los efectos de la sequía y el incremento de los costes de producción.
 
En el caso de Cantabria, el efecto de las reducciones establecidas a escala estatal es alto por tratarse de producciones importantes dentro de su ámbito territorial, y beneficia principalmente a los sectores ganaderos (apicultura, avicultura, bovino de carne, bovino de cría, bovino de leche, cunicultura, equino, porcino de carne, porcino de cría, ovino y caprino de carne, ovino y caprino de leche) y agrícolas (uva para vino). Además, se concede una reducción específica para la patata de Valderredible.
 
El conjunto de medidas puede suponer para Cantabria una reducción de la base imponible estimada en unos 9 millones de euros, de los cuales 5 se corresponderían con las reducciones de índices de las actividades agrarias, mientras que otros 4 millones de euros serían por la reducción extra del 20% del rendimiento para hacer frente a la sequía.
 
Se trata de una orden que recoge la propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), tras recabar los informes de las comunidades autónomas, incluida la de Cantabria, a través de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.
 
Las reducciones de módulos aprobadas en esta orden se traducen en una disminución proporcional de la base imponible derivada de los rendimientos de la actividad agraria.
 
Además, reflejan la pérdida de rentabilidad derivada de los efectos negativos provocados por las adversidades climáticas de 2021, como la borrasca Filomena del mes de enero, las heladas en el mes de marzo y la falta de precipitaciones a lo largo del año.
 
La orden recoge la reducción a nivel estatal de los índices de rendimiento neto de todos los sectores ganaderos y del viñedo, y se han aprobado un elevado número de reducciones en sectores específicos por comunidades autónomas, provincias y municipios, entre las que destaca la aplicada para los frutos secos en importantes áreas productoras.
 
Además, se reduce el índice aplicable a las actividades ganaderas que alimenten el ganado con piensos y otros productos adquiridos a terceros, siempre que representan más del 50% del importe total de la alimentación del animal, estimando la reducción por este concepto en unos 38 millones de euros y el índice único para todos los sectores ganaderos, del 0,50.
 
También se amplía en cinco puntos la reducción del coeficiente corrector por uso de electricidad para el riego que se ha aplicado en años anteriores, de tal manera que los agricultores que utilizaran la electricidad para el riego se beneficiarán de una minoración del 25% en el rendimiento neto para cultivos regables (el año anterior fue del 20%), extensible a todos los regadíos, y no solo al consumo nacional, lo que se prevé que esta medida suponga una rebaja de unos 39 millones de euros.
 
 

La rebaja fiscal del IRPF para los agricultores y ganaderos será de 9 millones en...